LOS EFECTOS REALES DE LAS TASAS DE INTERES DE IRM

 

 

1. Introducción.

 

Publicaciones periodísticas manifiestan reiteradamente su oposición a la actual política monetaria implementada por el Banco Central del Paraguay (BCP) respecto a sus operaciones de mercado abierto, más específicamente sobre el nivel de las tasas de interés que la autoridad monetaria paga por sus instrumentos de regulación monetaria. Al respecto, consideran que el sistema financiero aprovecha las “lucrativas” tasas que el BCP  ofrece por sus recursos para volcar en ellos gran parte de sus recursos. Como consecuencia de ello se restringe y encarecen los créditos para quienes deberían ser clientes normales de los bancos y financieras alentando de esa manera la recesión. Asimismo, el vicepresidente de la Asociación de Bancos del Paraguay manifestó que la política monetaria aplicada por el BCP tiene mucha incidencia en el costo de los créditos al mercado y aseguró que si el BCP no baja las tasas referenciales difícilmente bajen las tasas de interés.

 

El Banco Central del Paraguay considera que es de suma importancia realizar algunas aclaraciones al público en general acerca de la actual política monetaria de la institución.  En primer lugar deben considerarse las razones que llevaron al BCP a incrementar las tasas de interés pagadas por sus instrumentos de regulación monetaria (IRM) ya que esta decisión tiene fundamentos técnicos y económicos. Asimismo, considera primordial analizar los datos provenientes de los propios bancos y financieras para determinar si la disminución de créditos al sector privado es un fenómeno reciente derivado del aumento de las tasa de interés. Por último, juzga fundamental estudiar si la variación el nivel de las tasas de interés de las IRM se transfieren a las tasas de mercado que cobran los bancos por sus créditos y cuál es la magnitud de este efecto.

 

En un comunicado de prensa anterior la autoridad monetaria había manifestado que la inestabilidad regional, que se profundizó a partir de la decisión Argentina de devaluar su moneda, tuvo sus repercusiones a nivel local viéndose reflejado en un ritmo mayor de devaluación del guaraní frente al dólar americano. El choque externo sufrido por la economía había sido una causa real y que condujo, al igual que en otros países de la región, a una depreciación de la moneda local.

 

En consecuencia, el BCP no encontró entonces motivos para intervenir directamente en el mercado de divisas de manera a evitar sostener una cotización que no reflejara la situación regional. Sin embargo, para atenuar los desequilibrios producidos en la economía paraguaya por factores exógenos (que por ende escapan al control de la autoridad monetaria del país) y para evitar una sobre-reacción (over-shooting) del tipo de cambio, el BCP decidió incrementar las tasas de interés pagadas por sus instrumentos de regulación monetaria de forma a reducir parcialmente la liquidez del mercado.

 

La coyuntura de inestabilidad regional aún persiste parcialmente con la Argentina restringiendo la salida de capitales, limitando el monto de extracciones de dinero de las cuentas de ahorros y con el riesgo país por encima de los 3000 puntos. Adicionalmente, los atentados terroristas del 11 de septiembre habían asestado un duro golpe a toda la economía mundial. El golpe a la riqueza, la demanda, la producción y el mercado financiero, incidió seriamente en las economías emergentes, especialmente a través de la disminución en  los flujos de financiamiento para sostener sus actuales niveles de endeudamiento. Argentina y Brasil, países cuyas economías arrastraban desequilibrios financieros serios, se han vuelto aún más vulnerables a las crisis por huida de capitales, por la inestabilidad cambiaria como consecuencia de la retracción de flujos de capitales externos y por el prácticamente cerrado acceso al mercado privado global de nuevos créditos. Es claro entonces que existieron y existen justificativos reales que respaldan la decisión tomada por el BCP respecto a sus operaciones de mercado abierto.

 

2. Donde invierten sus recursos los bancos y financieras?

 

Se argumenta que las altas tasas de interés por las IRM conlleva a un desplazamiento (crowding out) del crédito al sector privado ya que las instituciones financieras, en lugar de dar créditos al público, prefieren colocar sus recursos en instrumentos emitidos por el BCP. Un análisis de los balances de los bancos y financieras puede ayudar a confirmar o no esta hipótesis. Con la finalidad de dar una perspectiva de largo plazo, la Tabla 1 presentan una discriminación de los activos de los bancos comerciales por tipo de aplicación al mes de septiembre durante los últimos 4 años.

 

TABLA 1

Composición de los activos bancarios

Porcentaje del total de activos

 

1998

1999

2000

2001

Activos Externos

4.3

8.4

15.2

15.8

Crédito Sec. Publico

3.1

4.3

2.8

3.4

Crédito Sec. Privado M/N

32.2

26.0

27.2

24.6

Crédito Sec. Privado M/E

31.8

33.0

27.5

30.1

Depósitos en BCP

15.2

16.2

16.1

16.5

Saldo de IRM

1.9

2.5

1.4

2.0

Otros

11.6

9.7

9.8

7.6

 

Es claro que en términos porcentuales los créditos al sector privado todavía explican la mayor parte de las aplicaciones de los bancos: más del 54% a septiembre del 2001. Con referencia a los IRM, el saldo de los mismos constituyen sólo el 2% del total de los activos en el 2001, porcentaje inclusive inferior al observado en el mismo mes de 1999 y levemente superior al registrado en el 2000 cuando las tasas de interés por este tipo de instrumento se hallaban en niveles mucho menores. Por otra parte, se observa una creciente importancia de las colocaciones de activos en el exterior y que actualmente representan casi ocho veces el porcentaje aplicado en IRM.

 

Adicionalmente se observa que a lo largo de los años existe una recomposición de la cartera de las entidades existiendo una disminución importante en el saldo de créditos al sector privado. La falta de crédito al sector privado no es un fenómeno reciente sino que se arrastra desde hace varios años y por ende su explicación va más allá del hecho de que el BCP haya fijado recientemente una tasa de interés más elevada para sus IRM. La siguiente tabla muestra el flujo de las principales cuentas del activo, tanto en moneda nacional como extranjera, de los bancos entre los años 1998 y 2001. De manera a evitar efectos derivados por fluctuaciones del tipo de cambio, el flujo interanual se presenta en dólares americanos y el de moneda nacional en guaraníes.

 

 

TABLA 2

Flujos Anuales de las Principales Cuentas

Activas de los Bancos

Calculados al Mes de Septiembre

 

98-99 *

99-00

00-01

98-01

Activos en M/N 1/

 

 

 

 

Crédito Sec. Publico

0.3

-21.7

10.2

-11.3

Crédito Sec. Privado

33.2

308.5

56.6

398.3

Depósitos en BCP

51.0

7.3

57.3

115.6

Saldo de IRM

-1.3

-88.0

84.6

-4.8

Activos en M/E 2/

 

 

 

 

Activos Externos

65.4

200.5

-35.8

230.1

Crédito Sec. Público

29.8

-29.6

11.1

11.3

Crédito Sec. Privado

42.3

-134.4

-26.9

-118.9

Depósitos en BCP

12.7

15.4

-19.0

9.1

*/ Flujo Octubre 98 – Septiembre 99. Se utiliza este mes para evitar los efectos derivados del menor número de bancos considerado en las cuentas consolidadas del sector.

1/ En Miles de Millones de Guaraníes.

2/ En Millones de Dólares.

 

Como se ha mencionado, ha existido en ciertos períodos en los últimos 4 años en donde se verificó una importante retracción en el monto del crédito disponible al sector privado, principalmente aquellos expresados en moneda extranjera. En lo referente a créditos en moneda nacional, existieron flujos positivos en todos los años, con el flujo del año 2000 significativamente mayor al verificado los otros períodos. Al mismo tiempo, el saldo de recursos destinados a IRM ha disminuido durante el período en 4,8 mil millones. Considerando sólo el año 2001, vemos que tanto el flujo en el crédito al sector privado como en el saldo de IRM han sido positivos.

 

Ahora bien, un tipo de aplicación de los recursos en guaraníes que reciben los bancos y que no se encuentra contabilizado en el cuadro anterior consiste en el sobre-posicionamiento de las entidades en moneda extranjera. La reglamentación actual permite a los bancos utilizar parte de sus guaraníes para la adquisición de activos expresados en moneda extranjera. Durante los últimos cuatro años, esta posición se ha incrementado en aproximadamente USD 20 millones. Al tipo de cambio contable promedio del período de 3439 por dólar, implican que más de 68,8 mil millones se han dirigido ha incrementar la posición sobre-comprada de los bancos, un monto superior a las colocaciones en IRM y equivalente al 17,2% del flujo de créditos en moneda nacional destinadas al sector privado durante estos años.

 

La importante retracción del crédito al sector privado se verificó en los créditos expresados en moneda extranjera, los cuales entre 1998 y 2001 disminuyeron en USD 119 millones. Al mismo tiempo, las aplicaciones de los bancos en el exterior fue el tipo de inversión que más se incrementó durante el período en un total de USD 268 millones. Todo ello a pesar de que los recursos en moneda extranjera de los bancos no han aumentado significativamente durante el período, a juzgar por la evolución de sus depósitos de encaje en el BCP.

 

Por lo tanto, conforme al análisis presentado para un período de tres años, la retracción en el crédito al sector privado no constituye un fenómeno nuevo y por ende no se debe exclusivamente al hecho de que el BCP haya aumentado recientemente las tasa por sus IRM. Si bien durante el último año parte de los recursos en guaraníes de los bancos fueron aplicados en IRM, un monto similar de estos recursos fue utilizado para incrementar la posición sobrecomprada de los bancos (reflejado en un aumento de los activos externos). Finalmente, la considerable disminución en el crédito al sector privado se dio en aquellos expresados en moneda extranjera y estos recursos fueron dirigidos igualmente a aumentar los activos externos de los bancos. En conclusión, si en los últimos tiempos los recursos de los bancos migraron hacia una aplicación en particular esta no fueron las realizadas en IRM, sino hacia las efectuadas en corresponsales en el exterior.

 

3. Los efectos de la tasa de interés de IRM sobre las tasas activas de mercado.

 

Otra de las hipótesis manejadas en algunos artículos periodísticos consiste en afirmar que las tasas de interés que el BCP paga por la colocación de IRM influyen directamente sobre las tasas de interés de mercado y, por ende, es el principal responsable del encarecimiento del crédito. Sin embargo este análisis ignora que el nivel de las tasas de interés del sistema financiero nacional depende de numerosos factores, entre las cuales la tasa de interés pagada por los IRM es sólo uno de ellos y su influencia es muy pequeña como se verá a continuación.

 

Debe reconocerse que el rendimiento obtenido con las colocaciones alternativas para los recursos de los bancos puede ser un elemento de influencia en la determinación final de la tasa de interés activa de las instituciones financieras. Así, las colocaciones en Instrumentos de Regulación Monetarias y en Bonos del Tesoro Nacional representan usos alternativo a los créditos al sector privado de los recursos de las entidades. Sin embargo y como mencionado anteriormente, las colocaciones en IRM como porcentaje del total de activos de los bancos constituyen sólo un pequeño porcentaje de los mismos (2%).

 

Asimismo, el fenómeno de altas tasas de interés en el mercado financiero no es un fenómeno reciente, sino un hecho persistente en el sistema financiero nacional desde inicios de los años noventa. Por ejemplo, desde el Octubre de 1991 hasta la fecha, el promedio de las tasas de interés activas de los bancos nunca ha estado por debajo del 35% anual. Por su parte, las tasas de los IRM han fluctuado fuertemente y hasta han llegado a niveles de un solo dígito en el pasado cercano (1999-2000). Sin embargo, la sensible disminución de las tasas de IRM no produjo una significativa reducción en las tasas activas del mercado.

 


En este sentido, al comparar el promedio ponderado de tasas activas y las IRM se ve que existe una positiva, pero baja, correlación entre las mismas, siendo el coeficiente de correlación entre ambas tasas de 0,49 para el período Enero-97 a Septiembre 2001[1]. Se puede ver en el gráfico siguiente que, durante el periodo considerado, las tasas de IRM han subido y bajado considerablemente mientras que las tasas activas tuvieron escasa variabilidad.

 

 


Es importante sin embargo diferenciar los efectos de las tasas de IRM sobre las tasas aplicadas por los diferentes tipos de préstamos del sistema financiero ya que se podrían obtienen resultados distintos. En este sentido, se puede apreciar una mayor correlación entre las tasas para préstamos comerciales y las tasas de las IRM. De hecho, el coeficiente de correlación en este caso es del 0,80 para el periodo Enero-98 y Septiembre 2001. El gráfico de ambas tasas sobre el mismo período de tiempo considerado anteriormente es el siguiente.


 

 


Sin embargo, para los préstamos de desarrollo, que por definición constituyen los préstamos productivos, la correlación es inclusive negativa con un valor de –0,11.  El gráfico correspondiente es el siguiente.


 


En conclusión, se ha visto que el coeficiente de correlación entre las tasas de interés de IRM y las activas de mercado no es muy elevada y sólo en algunos casos el mismo es significativo (i.e. préstamos comerciales). No obstante, además de considerar los co-movimientos cualitativos de las tasas, reflejados en el coeficiente de correlación, debe considerarse la magnitud o tamaño de estos movimientos.

 

Al respecto, se ha visto que partiendo de un máximo histórico del 30% en abril de 1998, las tasas de las IRM durante los años 1999 y 2000 cayeron fuertemente y se encontraban en niveles del 5,9% anual en diciembre de 2000 para instrumentos a 35 días. Sin embargo, esta caída no se reflejó en una disminución concomitante de las tasas de interés activas del sistema bancario. Por ejemplo, el promedio de las tasas activas se redujeron del 51% en abril de 1998 a 41,53% en el mes de diciembre del año anterior. Actualmente, la tasa de rendimiento de las IRM a 35 días se ubica en un 25% aproximadamente y las tasas activas se hallan en 47,74%. Por lo tanto, la evidencia empírica muestra que caídas significativas en las tasas de las IRM se han reflejado en caídas marginales de las tasas activas que cobran los bancos por sus préstamos.

 

Finalmente, un elemento adicional a ser considerado es la correlación existente entre las tasas de las IRM y las colocaciones netas de las mismas.  Esta correlación es sólo de 0,11 para el periodo Enero-94 a Septiembre-01. La baja correlación se debería a que las inversiones en este tipo de colocaciones por parte de los bancos no dependen únicamente de la tasa de interés, sino de una serie de factores adicionales. En este sentido, el grado de liquidez de los bancos juega un papel fundamental en la decisión ya que las aplicaciones en IRM no son el negocio principal de los bancos tal como se observa en la clasificación de los activos de los bancos por tipo de aplicación. Las entidades bancarias recurren a ellas como fuente de diversificación y de utilización en periodos de excesiva liquidez en guaraníes.

 

4. Otros determinantes de la tasa de interés activa de mercado.

 

Las tasas fijadas por el BCP afectan marginalmente el crédito al sector privado debido a que las mismas constituyen sólo uno de los elementos dentro del espectro de numerosos factores a ser considerados. Si bien en algunas circunstancias se las pueden ver como un piso para las tasas activas, no debería esperarse que ello sea cierto en todos los casos. Por ejemplo, en la actualidad considerando la naturaleza coyuntural de las altas tasas, del objetivo de los bancos de fomentar relaciones de largo plazo con sus clientes y del, contrariamente a lo sostenido por los artículos periodísticos, poco atractivo de estos instrumentos para los bancos[2] [3], estas tasas no serían piso.

 

La tasa de interés activa constituye la retribución recibida por los bancos cuando realizan préstamos a sus clientes. Dicha tasa engloba numerosos factores como por ejemplo, la capacidad de pago de los tomadores de préstamos, el costo de captación de los intermediarios financieros incluyendo las tasas de interés pasivas (compensaciones pagadas por los depósitos), los encajes legales, el costo de mantener dinero para hacer frente a los posibles retiros de depósitos, los costos administrativos y las ganancias de los bancos.  Algunos factores dependen de los prestamistas, otros dependen de los bancos, otros de los reguladores y otros de las condiciones generales de la economía.

 

La capacidad de pago de los tomadores de préstamos depende tanto de factores externos (riesgos sistémicos) e internos (riesgos específicos) a los prestatarios.  Entre los factores externos se encuentran las condiciones macroeconómicas y, especialmente, el bajo nivel de crecimiento de la economía que dificulta el éxito de los negocios en general, hace que exista un alto desempleo e incrementa la posibilidad de “default” de los clientes. Luego de dos décadas de nulo crecimiento del producto per-cápita, y con un sensible empeoramiento de las condiciones económicas en los últimos cincos años, es probable que la capacidad de pago de los prestatarios se haya resentido en términos generales.

 

Las ganancias de las entidades dependen de la competencia existente entre las mismas. Una situación competitiva se da cuando ninguno de los participantes en el mercado tiene la suficiente capacidad para incidir en el precio de mercado, debido fundamentalmente al pequeño volumen de recursos que maneja respecto al total. En el caso de las empresas intermediarias en el país observamos una gran concentración de depósitos y préstamos en unas pocas entidades.  De los 20 bancos y 27 financieras existentes, 5 entidades bancarias poseen el 61,4% del total de depósitos y de las financieras, las 5 más grandes poseen el 57,2% del total de depósitos. Para el caso de los préstamos, la situación es similar.  El punto anterior implicaría la posibilidad de ganancias monopólicas y/o de mayores ineficiencias, dado la escasa competencia entre las entidades.

 

Un mejoramiento de la eficiencia administrativa de las entidades financieras es fundamental para que las mismas sean capaces de disminuir las altas tasas de interés del mercado. Sin embargo, unos de los indicadores de eficiencia, el cociente entre los Gastos Financieros sobre los Ingresos Financieros, ha empeorado en los últimos años. Lo anterior, se verificó a pesar de que el “spread” financiero no tuvo un gran descenso en el periodo considerado, es decir que sus ingresos adicionales respecto a la remuneración pagada a los ahorristas se mantuvo constante.

 


 


Otro elemento de gran importancia para analizar el nivel de las tasas de interés lo constituye el grado de morosidad de la cartera de las entidades financieras.  Entre los determinantes de dicha morosidad se encuentran la disminución del nivel de actividad económica y la calidad del análisis crediticio. Si bien este indicador tuvo una tendencia decreciente a lo largo del año 2000, en el presente año ha venido aumentando y se mantiene a niveles muy por encima de los estándares prudenciales a nivel internacional. El elevado nivel de morosidad de la cartera se traduce a su vez en elevadas tasas de interés, al trasladar los bancos los costos de gestión de dichos préstamos sobre la cartera buena.


 

 


Finalmente, el costo del dinero es otro elemento clave para establecer la tasa de préstamos de los bancos u otras entidades financieras. Sin embargo, las tasas pasivas en guaraníes en general tuvieron un comportamiento estable, con una ligera tendencia a la baja en los últimos meses. Tampoco hay que olvidar que parte de los depósitos no son remunerados, por lo que el uso de la tasa pasiva como aproximación del costo del dinero no sería exacto. Adicionalmente, los encajes legales constituyen un costo implícito para los bancos, no han sufrido modificaciones a partir de septiembre de 1999.  Dichos encajes promedios fueron a fines de septiembre de 2001 del 12,6% y del 22,3% para los depósitos en moneda nacional y en moneda extranjera, respectivamente.

 

 

5. Conclusiones.

 

La inestabilidad regional observada la mayor parte del presente año tuvieron sus repercusiones en el país que se manifestaron en un ritmo mayor de depreciación del tipo de cambio. La intervención directa del BCP en el mercado cambiario bajo esas circunstancias hubiera sido estéril y únicamente hubiese producido un drenaje innecesario de reservas internacionales. No obstante, para atenuar los desequilibrios producidos por los choques externos, el BCP decidió incrementar las tasas de interés que paga por sus instrumentos de regulación monetaria de forma a reducir parcialmente la liquidez del mercado.

 

Sólo un porcentaje pequeño de los activos de los bancos se encuentra en instrumentos de regulación monetaria, 2% al mes de septiembre. Este porcentaje es inclusive inferior al observado en el mismo mes de 1999 y levemente superior al registrado en el 2000 cuando las tasas de interés por este tipo de instrumento se hallaban en niveles mucho menores.  Por otra parte, el balance de los bancos presenta una creciente importancia de las colocaciones de activos en el exterior y que actualmente representan casi ocho veces el porcentaje aplicado en IRM.  Todo lo anterior hecha dudas acerca de la veracidad de la hipótesis de que los instrumentos de regulación monetaria son muy atractivas para los bancos.

 

La carencia de créditos al sector privado no es un fenómeno reciente. A lo largo de los últimos años ha existido una recomposición de la cartera de las entidades existiendo una disminución importante en el saldo de créditos al sector privado. En consecuencia, no es exacta la afirmación de que la falta de créditos para el sector productivo del país se ha originado en la política del BCP de fijar recientemente una tasa de interés más elevada para sus IRM. Si en los últimos tiempos los recursos de los bancos migraron hacia una aplicación en particular esta no fueron las realizadas en IRM, sino hacia las efectuadas en corresponsales en el exterior.

 

Los factores que afectan el nivel de la tasa de interés en el mercado son numerosos, no sólo el nivel de las tasas por los IRM. Los datos muestran la existencia de una correlación entre las tasas de ciertos tipos de préstamos y las de IRM. No obstante, a pesar de este efecto cualitativo, los efectos cuantitativos o de magnitud son sólo marginales.

 

El principal problema que enfrenta la economía paraguaya es el lento crecimiento económico. Un marcado estancamiento afecta a la economía de nuestro país en las dos últimas décadas ya que el PIB por habitante, a precios de 1982, alcanzó sólo USD 1507 en el 2000, al tiempo que el PIB per cápita era de USD 1.617 en el año 1980 y de USD 1.612  en el año 1991.

 

La recuperación económica vendrá de la mano del sector privado, el cual debe ser acompañado desde el sector público por sólidas políticas macroeconómicas. Ello puede lograrse perseverando en los esfuerzos de prudencia fiscal y flexibilidad monetaria y cambiaria que se pusieron en práctica durante el presente año, y manteniendo el ímpetu sobre las reformas del sector público.  Estas son vistas como la única manera efectiva para transformar al Paraguay en una economía competitiva y eficiente al nivel internacional y, por tanto, menos vulnerable a los choques externos que, desafortunadamente, podríamos seguir confrontando.

 

Finalmente, el Banco Central del Paraguay desea dejar nota de las opiniones del Fondo Monetario Internacional respecto a ciertos elementos de política, asociados a eventos regionales de reciente ocurrencia. La misión del organismo multilateral de agosto del presente año expresa en el ayuda memoria elaborado por ella que “la política de flexibilidad cambiaria, acompañada de aumentos en las tasas de interés del Banco Central, fueron la respuesta apropiada frente a la turbulencia experimentada por los mercados monetarios regionales a mediados del año.”

 

 

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[1]

[2] Por ejemplo, a pesar de la “elevada” tasa de interés de IRM, el flujo neto de colocaciones en IRM durante el tercer trimestre del año 2001 fue negativo: las colocaciones de los bancos en IRM a finales de septiembre fueron Gs. 24 mil millones menores que las colocaciones en junio.

[3] Sin embargo, debe reconocerse que si las tasas de rendimiento de los IRM se mantienen injustificadamente elevadas por largos periodos, entonces las mismas serían efectivamente pisos para las operaciones de los bancos, siempre y cuando estas instituciones consideren a estos instrumentos una aplicación rentable.