Exitosa culminación del décimo cuarto seminario del Instituto – Desafíos de política económica en un marco global y regional complejo
11 de noviembre, 2015El seminario, fue dictado por Mario Bergara, presidente del Banco Central del Uruguay. El titular del BCU inició su presentación señalando los principales factores de riesgos derivados del entorno internacional. Primeramente, mencionó que la recuperación de la actividad económica en Estados Unidos y la finalización del programa de compra de activos han contribuido al fortalecimiento del dólar a nivel global. Además, remarcó la incertidumbre derivada del momento en que la Reserva Federal iniciará el aumento de tasas de interés.
De esta manera, señaló que mientras Estados Unidos se recupera, las economías emergentes muestran una desaceleración notoria y un menor influjo de capitales, lo que contribuye también a la depreciación de sus monedas.
Con relación a China, explicó como su desaceleración económica seguirá impactando en la demanda de commodities, y consecuentemente en sus precios, pero más en los minerales que en los alimentos. Según Bergara, China seguirá creciendo, aunque con un ritmo menor, por lo que la demanda de alimentos no se vería muy afectada.
A nivel regional, explicó el complejo escenario regional que están atravesando Brasil y Argentina, importantes socios comerciales que comparten Uruguay y Paraguay. Por un lado, Brasil experimenta un contexto de recesión e inflación, además de tensiones políticas en medio de ajustes fiscales y monetarios. Por su parte, Argentina enfrenta un periodo de bajo crecimiento con elevada inflación, sumada a la incertidumbre derivada del proceso electoral.
El Dr. Bergara remarcó que, pese a los resultados negativos de los vecinos y a la depreciación de sus monedas, Paraguay y Uruguay fueron la excepción y pudieron crecer y sobresalir en medio de un vecindario complicado. Por este motivo, recomendó seguir implementando políticas consistentes para balancear diversos objetivos de manera prudente y, de esta manera, navegar este escenario más turbulento, manejando los riesgos y mitigando vulnerabilidades. Esto implica: mantener la inflación bajo control con el compromiso creíble de trabajar para su convergencia al rango objetivo; preservar la competitividad por medio de reformas; mantener una trayectoria sustentable de las finanzas públicas y, finalmente, velar por la estabilidad financiera a través de una regulación basada en riesgos y con especial atención a los riesgos sistémicos.